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abril 30, 2010

A todos los seguidores de este blog, les pido que consulten sus nuevos contenidos desde la dirección http://www.la-isla-desconocida.blogspot.com Este espacio quedará siempre de reserva por si ocurren nuevos ataques. Gracias por el apoyo recibido.


Rompiendo el bloqueo informativo sobre Cuba.

abril 16, 2010

Tengo muchas cosas que contar, pero no dispongo de tiempo. He impartido conferencias y dialogado con medios alternativos y autonómicos en Sevilla (conferencia en el Centro Cívico San Fernando, 13 de abril, a las 19: 30), Valencia, Barcelona (conferencia en Sala Gran, Facultad de Filosofía, Universidad de Barcelona, 15 de abril, 11 de la mañana, en compañía del profesor de filosofía cubano Yodenis Guirola, quien reside en esa ciudad y es investigador de esa institución) y Murcia. Cada día una ciudad diferente y una agenda que no da tregua. Estoy feliz, porque la solidaridad de los españoles hacia la Revolución cubana es inmensa, y porque he conocido a una juventud española que milita sin complejos en la izquierda. Mientras no pueda escribir con calma mis impresiones, colgaré algunas informaciones que aluden a este recorrido. La próxima actividad será una conferencia en el Salón de actos del edificio Ronda de Levante (Universidad de Murcia) este viernes 16 de Abril a las 19:00h.
El Yo sí puedo se reune con Enrique Ubieta
Rompiendo el bloqueo informativo sobre Cuba


Estados Unidos actúa como metrópolis de España.

abril 16, 2010

Lea el texto AQUÍ.


Crónica personal en 59 segundos.

abril 12, 2010

Enrique Ubieta Gómez
La viejita estaba sentada en el saloncito de protocolo cuando llegamos al estudio. Un amigo solidario me había llevado y en la puerta encontramos a Willy Toledo. Todos la saludamos. Se notaba satisfecha de la atención que recibía. El viejito de la Fundación Hispano Cubana, en cambio, salió enseguida del local, sin saludar, y estuvo de pie en la entrada, expectante, hosco. Unos minutos después llegó Pedro Zerolo, del PSOE, y Willy Meyer, eurodiputado de Izquierda Unida. Calentamos motores: Zerolo adelantó su visión de que resultaba difícil para su Partido la defensa de una posición de diálogo, cuando Cuba actuaba de la manera en que lo hacía. Meyer y yo respondimos sin mostrar todas las cartas. Zerolo es un político correcto, pelea mentalmente para seleccionar las palabras que resulten menos ofensivas, se muestra casi conciliador cuando se adhiere a conceptos diseñados por la derecha. Moragas no apareció hasta el minuto final en el plató y saludó a los representantes de los partidos contrincantes. Parecía ser la estrella, aunque el tema era Cuba. ¿Sería acaso porque el PP representa en España a la mafia de Miami, y viceversa?
La moderadora, indudablemente bella, nos dedica a todos un minuto de amabilidad. Y enseguida nos señala dónde debemos sentarnos. Ella al centro, Moragas a su derecha (eso está bien, pensé), Zerolo a su izquierda, (¿será posible?), Meyer, en la fila del primero, un poco más separado. La viejita, entre Meyer y Toledo, qué mala suerte. A mí me ubican entre el viejo hosco que no me mira y una espléndida actriz. Podría ser una estrategia para crearme un foco de distracción visual. No caeré en la trampa. Nos piden que levantemos la mano cada vez que queramos hablar. En el moderno plató hay asientos para un público extraño, que parece no importarle a qué programa asiste: felices de estar dentro de la caja del televisor, le han dicho que habrá, como en el antiguo Coliseo, una pelea de gladiadores. A última hora, una asistente vuelve a retocar nuestros maquillajes y sacude con una escobilla los sacos.
Cuenta regresiva, se inicia el programa: la linda moderadora empieza como si acabáramos de ver los vídeos con breves declaraciones de Álvaro Vargas Llosa (hijo del escritor, y socio del terrorista Montaner), y de Rosa Montero, que delira al suponer que la Revolución cubana se encuentra en su fase final; también, en una manipulada presentación del otro “bando”, Raúl reafirma lo inaceptable de cualquier chantaje y Silvio dice en palabras puestas fuera de contexto, que no solo nos afectan las agresiones externas, sino los errores propios, lo cual suscriben todos los cubanos, Fidel y Raúl los primeros. Se suceden imágenes de Zapata Tamayo, de Fariñas y de las Damas de Blanco. No sé cómo se las arreglan para que nunca aparezcan en ellas los diplomáticos norteamericanos y occidentales que las siguen de cerca. Pero los vídeos los vemos después, en casa, cuando el programa sale al aire.
Moragas es el primero en hablar, y le siguen en orden “jerárquico” Zerolo y Meyer. La discusión empieza a calentarse, al principio en un marco casi partidista: Zerolo que sí, que es una dictadura, pero que hay que derogar la Posición Común de la Unión Europea porque no da resultados. Moragas, que no hay que dialogar con la dictadura, sino con la “oposición”. Meyer y Toledo empiezan a golpear en el estómago, con efectivos jabs. Sus intervenciones son brillantes y precisas. Doy mis golpes, aunque los 59 segundos de intervención como límite máximo cada vez, me impiden exponer todas las razones. Siempre he tenido dificultades para chatear, porque las cosas, pienso, necesitan explicarse. A Moragas se le concede la palabra cada dos intervenciones del resto de los ocho panelistas. La moderadora dice que es el derecho a réplica. Al inicio se ve arrogante, seguro en su medio (que normalmente solo aparenta pluralidad), pero pronto pierde el control y se desmorona. Los viejitos a ambos lados de la mesa no contribuyen mucho a ayudarlo. Y la actriz, que también habla de dictadura, hace lo que puede para distanciarse de Moragas y reconoce que el “problema” cubano debe ser resuelto por los cubanos. Al final, despistada y conciliadora, dice: “aquí todos somos demócratas, ¿no?”, y me mira implorante de soslayo. Ella ha firmado la condena a Cuba. La coordinadora del programa nos había comentado lo difícil que resultó encontrar a un firmante que estuviese dispuesto a defender su posición.
El muro de argumentos de la derecha se agrieta, Moragas a la defensiva miente una y otra vez sobre la posición de su Partido ante temas como la dictadura de Franco, o el golpe de estado contra Chávez, o el de Honduras y el espurio presidente electo bajo estado de sitio, o el bloqueo a Cuba. Hace caritas, sopla, entorna los ojos, mueve los brazos. “Tu escribes en Granma”, me espeta como si esa fuese una estocada fatal. En más de treinta años de vida profesional he publicado cuatro, quizás cinco artículos en Granma, y me siento satisfecho de ellos. Toledo le pregunta en cuáles medios publica él: en La Razón, El Mundo, ABC, El País, dice como si hablara de periódicos con líneas editoriales muy diferentes. ¿Por qué no publicas en Granma a Vladimiro Roca?, me dice Moragas, ¿por qué debo publicar a las personas que ustedes seleccionan y pagan? Sugiere que usufructúo en España a mi favor las posibilidades que me concede la “libertad de expresión”. La Cadena Ser, ciertamente, me entrevistó durante una hora. Trasmitió tres brevísimos cortes de mis palabras que no llegan a completar los 59 segundos. E inmediatamente, una mesa de tres comentaristas opuso durante media hora sus consideraciones. CNN plus me ofreció quince minutos bajo hostigamiento. Después que salí del estudio, apareció un contrarrevolucionario que tuvo la posibilidad de discursear por el doble de tiempo. Mis quince minutos –una gota de agua en el océano de la desinformación sobre Cuba–, no alcanzan a ser contraparte de una posición editorial que repite los tópicos contrarrevolucionarios sin descanso, pero tienen que ser respondidos. Después de salir al aire el programa 59 Segundos, otros medios nacionales cancelaron la entrevista que habían concertado conmigo. En los periódicos en los que escribe Moragas, no pueden publicar los cubanos que defienden a la Revolución. Todos están editorialmente obligados a escribir “régimen” por “gobierno”, si de Cuba se trata. ¿Libertad de expresión? Moragas estaba desconcertado en el plató porque a pesar de todas las trampas –el tiempo, los vídeos, la composición que siempre otorga mayoría a la derecha, y la presencia de un árbitro que modere a su favor–, el debate no era de “mentirita”.
Viene entonces la entrevista “en vivo” a Fariñas. Concebida para contrarrestar nuestras palabras, paradójicamente las reafirma: Fariñas habla con voz fuerte, clara –después de 45 días en huelga de hambre ¡y de sed!–, y menciona la labor de su equipo médico. La linda moderadora pregunta por qué está encarcelado. El huelguista responde que no está preso. Me mira desconcertada, y yo le confirmo sonriente que no. Reacciona rápido: quise decir, que por qué ha estado preso. El intercambio de miradas y señales en el plató no aparece desde luego en la edición posterior. La entrevista en vivo introduce un argumento más: Fariñas es abordado con total libertad por la prensa extranjera. Ante el recordatorio de las sanciones que en todos los países (incluida España) reciben quienes se asocian a personas o entidades extranjeras para subvertir el orden, Zerolo ofrece un criterio lamentable –su sinceridad lo lleva al punto neurálgico de la discusión–: no puede aceptarse la evocación del Código Penal de España porque Cuba no es, dice, un estado de derecho. Si así fuese, Cuba podría ser invadida, sería válida la injerencia de estados extranjeros en la subversión interna. La Constitución cubana sin embargo, fue aprobada en referendo nacional, con voto secreto y directo. La declaración de Zerolo lo ubica finalmente junto a Moragas, junto al PP y al gobierno norteamericano. A pesar de ello, Moragas exclama frente a las cámaras que el PP está solo en el programa, y la cosa resulta peor: la viejita –con la que seguramente no quería ser asociado–, grita entusiasmada desde su esquina: “yo estoy con el PP”.
Termina el debate. Se apagan las luces. El público aplaude como si hubiese presenciado una obra de teatro: eso, habitualmente, es la política en el mundo “libre”. Pero Moragas está furioso. Ha sido apaleado. Increpa a la moderadora: ¿no se suponía que también estaría Rosa Montero? “En uno de los vídeos mostrados”, responde nerviosa. La experiencia para mí es abrumadora: me quedan muchas cosas por decir, muchos argumentos truncos, pero también la satisfacción de haber abierto con la ayuda de dos amigos una brecha en la campaña informativa contra la Revolución. Los dos Willy, mi amigo Juan Ma y yo, nos vamos hasta el barrio de Lavapiés en el centro de Madrid, donde nos esperan más de cien personas en un acto de solidaridad con Cuba. El programa es trasmitido esa misma noche, a la una de la madrugada, después de una larga discusión sobre el caso más reciente y escandaloso de corrupción en el PP.


Acoso contra Cuba.

abril 10, 2010

Yanetsy Pino Reina (Sancti Spíritus, 1977)

Tengo varias preguntas que quisiera alguien de los autores del artículo “Ustedes tienen la palabra” me respondiera. Al menos para usar ahora la palabra, ¿no?1. ¿Por qué saben que es cansancio y no adhesión lo que sienten los intelectuales, escritores y artistas cubanos?2. ¿Por qué Cuba es “un país donde sobran los controles sobre los individuos y uno o dos individuos tienen el control total” cuando esto en todos los países también sobran los controles y una minoría posee -que no es lo mismo que tiene pues poseer es el acto legítimo de entrar en posesión mientras que tener implica la ilegitimidad del acto- y ostenta el poder?3. ¿Qué estudio demuestra que la mayoría piensa: “el pasado insiste en presentarse como la única opción de futuro”? Todo lo contrario, piénsese que la idea debería redactarse mejor, de forma más coherente: en Cuba el pasado JAMÁS debe ser la opción de futuro. Mi madre, de 71 años, lo sabe bien, cuando me cuenta los malabares que hacía su familia para que ella pudiera terminar sus estudios en una escuela batistiana (malabares que comprendían incluso la venta de principios a cambio de una boleta electoral). Eso, a mis 32, es impensable.4. ¿De cuáles hijos “la esperanza es evadirse o emigrar”?5. Cuando se habla de que “gobernantes y funcionarios usurpen o acallen la pluralidad de voces que conforman la cultura y la voluntad nacional” están refiriéndose ¿a qué país exactamente? ¿A Estados Unidos, Irak, Irán? ¿O al Congreso de EEUU o a los inumerables caudillos, dictadores, aupados por ese país que lapidaron las culturas regionales latinoamericanas durante años?6. ¿Cuál es el sistema político-ideológico que en la historia de la humanidad le ha pedido o pide humildemente disculpas por sus errores? Fíjese que hasta a la Iglesia Católica le costó varios siglos ofrecer disculpas por los desmanes a favor de su ideología.7. ¿A quién le tienen que pedir permiso los ciudadanos cubanos para vivir su vida? Si es para viajar sí, pues un número considerable de cubanos depende del sí o del no de un funcionario diplomático para visitar otro país, incluido el del norte.8. ¿Quién dice mentiras más burdas: el gobierno que decide violentar otro país para imponer su fuerza y apoderarse de sus recursos materiales o ese mismo que luego acalla o trata de silenciar productos artísticos que atentan contra sus intereses hegemónicos? ¿Quién dice mentiras más burdas: el que impone cadenas perpetuas a líderes que defendieron su país del terrorismo, el que inmola las torres del World Trade Center para luego atacar Irak y controlar el petróleo del Medio Oriente, o el que le ha dado vida a un pueblo, a un continente a partir del amor al prójimo y la solidaridad?9. ¿De qué hablan cuando dicen de un “sistema que no se inhibe de amedrentar, golpear y encarcelar a quienes disienten de él y convida a sus artistas, intelectuales y escritores a validar con sus firmas sus más notorios atropellos”? ¿Se refieren al que condenó a dos cadenas perpetuas y más a cinco cubanos por defender del terrorismo? ¿O se relaciona eso con el mismo sistema que recoge más de 40 mil firmas para validar algo de lo cual carece también?10. Cuando afirman: “No es una campaña política, de derechas o izquierdas, sino por los derechos básicos que hacen posible la participación de todos en la vida política, cultural y económica de cualquier sociedad” o “los treinta artículos de las Declaración Universal de Derechos Humanos no son artículos de importación, lujo exclusivo de un partido o una ideología política, sino una necesidad de primer orden para todos”, ¿por qué no hacen alusión también a los cientos de civiles que mueren o son violados día a día en Irak? ¿Por qué no se recogen firmas por cada preso confinado en la base naval de Guantánamo? ¿O es que los firmantes nada más ven lo que desean ver de Cuba? Tenemos la palabra, ahora y siempre. Por eso me gustaría reflexionar sobre un par de cosas bien importantes, de las que tanto se cacarea en estos tiempos:Los cubanos tenemos no un amo, sino líderes con una obra que simboliza una revolución cuyo presupuesto fundamental ha sido la defensa de los derechos del hombre y la mujer. El amo siente sentido de propiedad sobre sus esclavos, explota, golpea y da alimento; no les propicia cultura porque así pueden comprender el sentido de la libertad; tampoco les permite ser ellos mismos aunque tengan la posibilidad de hacer fiestas, tener creencias y procrear. Como yo en Cuba hay miles y miles de jóvenes que nacieron después del 59, que fueron atendidos mucho antes de nacer sin que sus padres se preocuparan por el seguro de salud o de vida. He padecido pocas enfermedades gracias a sun sistema de salud que, aunque con errores, garantiza el bienestar no solo del cuerpo sino del espíritu. Me forjé como estudiante universitaria, me gradué y ahora tengo una obra como escritora. Mi Revolución se preocupa, como lo hace con los demás, porque ocupe un lugar como intelectual en la vanguardia literaria cubana. Nunca me ha dejado desamparada y estoy convencida de que en ningún país del mundo me darán el tratamiento espiritual y cultural que recibo aquí. Ni en los Estados Unidos ni en ningún otro país seré la gran filóloga o la Aspirante a Doctora en Ciencias Literarias que soy aquí; me verán siempre como una emigrante que precisa trabajar para ganar el pan de cada día. Y eso, juro que lo cuidaré hasta el fin de mis días.Ahora, la gran pregunta es ¿tienen solución nuestros problemas? Digo nuestros y no los de los cubanos que viven fuera de la Isla porque a estos, aunque no han dejado de vivir la cubanidad, la propia vida les impone otras batallas, otros menesteres.Desgraciadamente, para responder esa gran pregunta, hay que ir de lo general a lo particular, como indica la ciencia:Mientras la humanidad no tenga respuesta para resolver la violación de los derechos de hombres y mujeres en el mundo, será imposible hablar de solo un país, una cultura o tal o más cual problema. ¿Por qué hablar solo de Cuba cuando el mundo se resquebraja por la doble moral, la falacia, la demagogia, las ansias desmedidas por el poder, el oportunismo? ¿Por qué solo es Cuba la nación que comete errores cuando la especie humana está a punto de abismarse por tantos desaciertos en materia de desarrollo y sostenibilidad? El homo sapiens ha sido torpe para con él mismo. De hecho lo demuestran los desacertados acuerdos al respecto en anteriores cumbres, como la de Conpenhague por ejemplo. Mientras no haya solución para el mundo, hablar de Cuba sería irse “a las ramas”. Si nadie es capaz todavía de darle soluciones a los grandes problemas de la humanidad, no creo que tengamos que gastar tiempo y energías en proponer cambios a países del Tercer Mundo que solo buscan la vida y la sobrevida ayudándose mutuamente y a los demás. Hay un todo un Programa de Transición para Cuba, pero… ¿se ha escrito uno para salvar al mundo de los desastres que pueden sobrevenirnos? Mientras el Primer Mundo no solucione sus conflictos con ellos mismos y con los demás, no creo que tenga respaldo ni vergüenza suficiente como para sugerirle a los otros lo que deben hacer en sus países. Al menos, ese es el punto que no convence al 90% de los cubanos. Ese es el punto de vista perdido en esta atroz manipulación mediática, para la que nunca, creo, habrá respuestas adecuadas.


PÚBLICO: La huelga quiere destruir el bastión moral que es Cuba.

abril 9, 2010

Hoy Público ha publicado la entrevista que me hiciera hace dos días. Dejo el enlace aquí:
La huelga quiere destruir el bastión moral que es Cuba


Vídeos de 59 Segundos y un comentario.

abril 8, 2010

Estos son los enlaces para ver en vídeo las intervenciones del actor Willy Toledo, del eurodiputado de IU Willy Meyer y la mía en 59 Segundos, programa de TVE que ha causado histeria en la blogosfera contrarrevolucionaria y provocado insomnio a Moragas:
Willy Toledo
Willy Meyer
Enrique Ubieta Gómez
Sobre la resaca del programa y su efecto etílico en Hernández Busto escribe M. H. Lagarde:
El Pájaro Tieso y el dinero de los mercenarios.